lunes, 25 de mayo de 2009

EPA, EPA, EPA... El aprendizaje en las sociedades de la información. Leyendo posts de Piscitelli

Esta publicación registra mi lectura de una serie de posteos de Alejandro Piscitelli titulados:"La felicidad de no saber lo que queremos enseñar. Facebook como caso práctico de pasaje de las pedagogías de la retención a las pedagogías de la participación."


Aprendizaje


Para Piscitelli, hay que evitar que la inclusión de ciertas tecnologías en el aula (más adelante me refiero al caso puntual de los juegos) sólo actúen "a nivel del aprendizaje puntual o episódico." Por eso, se hace necesaria la creación de un contexto que permita apropiarse de esos episodios de aprendizaje a partir de una conversación intensa de los alumnos entre si.
Partamos de la idea de que "la arquitectura es la política de la red". Dice Piscitelli: en este caso la política del aprendizaje. Los sistemas de gestión de contenidos representan, entonces, "la continuación de la educación tradicional por otros medios". Osea, en estas arquitecturas, se continúa pensando el aprendizaje a partir de "pedagogías de la retención".

De lo que se trata, en miras de adoptar "pedagogías de la participación", es de propiciar Entornos Personalizados de Aprendizaje (EPAs). Allí piscitelli da un ejémplo de cómo pudo construirse "
un curso en vivo, en permanente mutación, donde la consigna, como sucede con la navegación de la red, no era asimilar todo lo que ocurría, a lo que seguramente ni los mismos organizadores tenían acceso, sino el de un filtrado colaborativo intenso según intereses, y con énfasis en la producción propia y en la profundización de las áreas de interés personales."
Esa bien podría ser la idea a tener siempre en cuenta a la hora de diseñar entornos de aprendizaje, en contraposición al programa de estudio como sucesión de lugares de lectura marcados de antemano para todos los alumnos. "La evaluación se haría no en función de la retención del material del curso, sino de sus aportes a la discusión, la interacción, la colaboración y la capacidad de los alumnos de trabajar en red para generar nuevo conocimiento."

Sin embargo, vemos que en las instituciónes educativas domina aún el "paradigma del broadcast". Esto es: Una voz autorizada repite ideas enlazadas que el alumno debe básicamente memorizar. En el mejor de los casos, agrego, efectuará algunas operaciónes con esas ideas. Pero tanto textos, ideas y estrategias se repetirán año a año, grupo por grupo.

¿Cuál es la alternativa de diseño curricular en esta époco? Piscitelli habla de
diseño de aprendizaje basado en estados. Aquí los objetos de aprendizaje no están organizados como oraciones en un párrafo, o como capítulos en un libro, sino que son la forma misma y el contenido de la comunicación. Su uso depende del contexto y no obedece a ningún imperativo pedagógico fijado con antelación.
Ante esta definición, salvando los casos de quienes puedan leer el artículo en inglés que se cita, la primera reacción es la perplejidad. Pero pensemos...

Se trata, creo yo, de dejar de pensar en aprender cosas, llamémosle a esto visión contenidista. Dada la exponencial diversificación del conocimiento y su extremadamente corta vida en nuestras sociedades de la información, es absolutamente inútil (a diferencia de los tiempos de previsibilidad estatal) centrar los esfuerzos pedagógicos en la retención-apropiación de un corpus determinado. Valga para ilustrar el hecho de que hoy por hoy, y desde hace un tiempo, nadie termina su carrera laboral haciendo lo mismo de la misma manera o aplicando los mismos conocimientos que cuando comenzó la misma. Incluso en el caso, casi imposible en Argentina, de que haya podido conservar el mismo empleo.
Desglosamos la definición anterior, entonces, como una posible reformulación de lo que, a los fines de comprender más rápidamente, se expresó como: "aprender a aprender". Pero lo que dice Piscitelli es: "los objetos de aprendizaje... son la forma misma y el contenido de la comunicación". Por alguna razón me resulta más fácil pensarlo si invierto el orden de los términos (é lo mimo... Pero en el pizarrón voy a dejar escrito: La forma y contenido de la comunicación son nuestros nuevos objetos de aprendizaje."). Habrá que plantearse que, en nuestros contextos de flujos informativos, lo que debemos enseñar es comunicación. Y la comunicación hoy por hoy pasa por la conectividad, la construcción social del saber, la reutilización modular de contenidos y demás.

El desafío es "aprehender al sistema educativo como un sistema adaptativo, es allí donde deberemos dar la madre de todas las batallas. Crear una red (viviente) que aprenda, se adapte, se autorrediseñe e integre esas conversaciones e interacciones".
El cambio es absolutamente necesario, tanto por la modificación brutal de la ecología atencional de los jóvenes como por el hecho de que la institución escuela se encuentra en crisis a partir de la desaparición del Estado como metainstitución dadora de sentido (Véase "Pedagogía del aburrido", de Cristina Corea e Ignacio Lewkowicz, al que aludo y aludiré.)


Videogames

Hay una vindicación de los juegos y simulaciones, considerándolos como la alternativa a la sólo lectura que los nativos digitales aborrecen. Se habla de los juegos de este tipo como "entornos donde los alumnos se sumergen a participar". Y eso se contrapone netamente al aprendizaje "predigerido" de las escuela decimonónica.
Sin embargo, se advierte que incluso estas tecnologías son suceptibles de portar los males de las pedagogías pasadas si se los utiliza en función de objetivos y estrategias pedagógicas estáticas. Esto va directamente en contra de lo interactivo e inmersivo.
Esta idea es interesante, y (supongo) representa una crítica a etapas anteriores en las que se había hecho una aproximación al videojuego que en parte era deudora de los agrumentos marcados de antemano en función de objetivos estáticos. Hablo puntualmente a un juego que probé referido a las migraciones internas en Argentina. Habrá que ver a qué juegos se refiere Piscitelli cuando desarrolla estas ideas, para lo cual recomienda la lectura del tercer capítulo de su último libro. Yo pienso, siendo un lego absoluto, en aplicaciones como el Spore, que resumí en mi cabeza como "construye tu bichito". No hay objetivos, sólo posibilidades que tienden al infinito. Claro que, pensados desde la pedagogía tradicional, esto suena a blasfemia.

Sobre los Blogs

¿Qué pasa con los blogs, ya pasado su auge? ¿Van a morir o bien, como todo medio en nustra cultura de la convergencia, encotrarán formas nuevas de interactuar con las nuevas y viejas tecnologías?
Una frase interesante para graficar lo que pasa con la generalización de las bitácoras virtuales: “cuando todos nos ponemos de pie, nadie ve mas lejos”, “Cuando todos tenemos weblogs la emisión se vuelve autismo“.
Habrá que ver si ese autismo es inexorable, encontrar formas -si bien pequeñas, locales, siempre parciales- de dotar de interactividad a estos soportes. En eso estamos, supongo. Enredando estos sitios con comunidades creadas, instituciones de otras épocas y demás.
Hugo Pardo, en un post sobre el posible fin de los blogs, los rescata como valiosos borradores, versiones inacabadas del pensamiento de sus autores, condenados en su amplia mayoría a la invisibilidad.
Piscitelli, en consonancia, afirma:
En un mundo atiborrado de emisores, la economía de la atención termina favoreciendo a un puñado de comunicadores excepcionales. Contra tanta sandez expletiva que pulula por ahi en contra de la baja calidad de los weblogs, el darwinismo atencional hace rato que se ha encargado de separar la paja del trigo, de filtrar cierta dosis de calidad y de reducir exponencialmente el ruido.
Plataformas como Ning, que permiten embeber muchos tipos de contenidos externos dentro de una red de usuarios, son marcadas como la posible salida-camino para el problema de los blogs así como la debilidad de los juegos y simulaciones, en tanto terminan constituyendo "episodios aislados de aprendizaje". En los EPAs:
Los episodios de aprendizaje se convierten en puntuaciones dentro de un entorno mucho amplio, presidido por las coordenadas de las conversaciones multipunto y de las interacciones entre pares.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La institución escuela en los Estados Nacionales (¿Y sin ellos qué?)

Pedagogía del Aburrido - Lewcowicz/Corea - Cap. 1, apartados 1, 2, 3, 4 y 5: La escuela como institución

La escuela, como institución disciplinaria defininida desde el valiosísimo corpus teórico de Michel Foucault, se apoya en la meta-institución que constituye el Estado-nación otorgando sentido y contenido. Pero, en nuestra época, asistimos al desvanecimiento de los estados nacionales, a su "desfondamiento" (diría Cristina Corea). ¿Qué es la escuela entonces? "Un Galpón" (Se dirá más tarde).

Vayamos atrás en el tiempo, hasta allá cuando la escuela funcionaba

"Cada sistema social establece sus criterios de existencia. En los Estados nacionales, la existencia es existencia institucional y el paradigma de funcionamiento son las instituciones disciplinarias." Así que la vida individual y social de cualquier persona dentro de estas sociedades transcurría en la Familia, la Escuela, la Fábrica, etcétera. Pero además, los dispositivos disciplinarios organizaban entre sí un tipo específico de relación que Deleuze denominó analógica. Esto es, básicamente, que a través de la utilización de un lenguaje común se hablilitaba la posibilidad de estar en varias instituciones mediante las mismas operaciones. En base a un conjunto de operaciones se constituye una subjetividad. El tipo subjetivo resultante de las operaciones que se realizaban en las sociedades de los Estados-nación era el ciudadano. Y este sujeto se apyoaba fundamentalmente en dos instituciones: La Familia burguesa y la Escuela.

El acto ciudadano por excelencia es delegar los poderes soberanos por medio de la representación en el Estado. Para eso se requirió educar a ese sujeto, y educar significaba brindarle "conciencia nacional". Y se creó una institución a tal fin: La Historia. No se trata de un pasado común, sino del discurso historiador que instituye ese pasado como comun en un presente. Esto nos trae a la memoria ecos de la generación del 80, así como la frase que titula un libro de Tulio Halperin Donghi: "Una nación para el desierto argentino". Y ya vamos más atrás, a Sarmiento, a Mitre y su redacción de la que luego sería Nuestra Historia.
Pero ese discurso sólo puede generar lazo social en una situación determinada: durante la hegemonía política del Estado Nación.

¿Qué pasó con esa Historia, instituída por necesidad del naciente Estado-nación para poder producir sujetos "ciudadano"? Pienso en el "pignismo", por ponerle un nombre a esa corriente desmitificadora de próceres y procesos históricos. Pienso que, acaso, se podría pensar aquello como síntoma del vaciamiento estatal. Ese relato que es la Historia, es necesariamente sagrado a los fines de producción subjetiva. Pero luego deja de serlo. Ahora deja de serlo.

La Escuela fue la intitución privilegiada a la hora de difundir el discurso histórico creado, así como se encargó de producir la normalización de su población homogénea: Los niños. A tal punto que cada niño quedaba individualizado por su desviación de la norma.

Como espacio de encierro, la escuela hace coincidir la clasificación lógica con la distribución espacial. Esto es: niños encerrados en un edificio, niveles de "aprendizaje" encerrados en distintos salones. "Pertenecer y estar dentro sólo son sinónimos en la lógica del encierro", dice Lewkowicz, luego de marcar el hecho de que, cuando nos enseñaron qué era un conjunto, se nos hizo encerrarlo dentro de un círculo.
Pero la institución y el encierro no son figuras de la humanidad, sino del Estado-nación.

Asimismo, el interés por el Hombre (ese "desgarrón en la historia", diría Foucault), las ciencias sobre su cuerpo, su organización; esos saberes, discursos y demás, constituyen en definitiva otra forma de control, de dominio, que apunta a hacer útiles a los individuos para la sociedad, es decir, para los fines de la sociedad.
Pero para que existan tales fines tiene que existir el Estado, y tiene que haber previsibilidad, estabilidad. Tiene que darse el hecho de que ciertas operaciones produzacan siempre -o casi siempre- un mismo resultado. Cosa que ya no sucede.

La Escuela moderna, aún con las nuevas técnicas y demás desarrollos teóricos, conserva aún el examen como forma de contro de la duplicación de un saber adquirido. Recordemos que las tres patas de la Disciplina, según Foucault, son: Vigilancia Jerarquizada, Sanción Normalizadora y Examen. El propio docente, a través de las planificaciones, es examinado y controlado. Al menos, cumpliéndose la lógica del panóptico, siente que puede estar siendo observado en todo momento.

Preguntas

Los nativos digitales, hijos del tiempo ya sin metainstitución estatal dadora de sentido. ¿Son proyectos de sujetos-ciudadanos, formándose para delegar su soberanía? ¿O acaso Nuestra Historia no es la suya? ¿Acaso se constituyen subjetivamente en otro lado y por lo tanto la institución Historia no es depositaria de la nueva forma de su conciencia? Y su conciencia, si no es nacional, como la nuestra ¿De qué tipo es? ¿Qué tipo de criterios de existencia se establecen en estas sociedades de la información que advienen?

Sembrar en el campo abierto

Confieso que esquivé reiteradamente la idea de ir registrando lecturas, ideas y avances de mi trabajo de idagación. Se me aparecía fundamentalmente como un freno innecesario, sobre todo por el hecho de que, sin definir aún con precisión mi objeto ni la naturaleza de mi trabajo, mucho de los que escriba acá no cerrará, no servirá, permanecerá sepultado. Pero entonces, tirado en la cama, escuché el disco "Mundo" de Rubén Blades, cuyo penúltimo tema dice (Resumo un poco la letra, recomiendo escuchar el disco entero):

En el borde de un camino hay una cruz de madera de barato presupuesto. Flores plásticas adornan la memoria del que ha muerto...
En la cruz alguien ha puesto un cartón pintado con pena. Sólo queda un apellido y un mensaje en acuarela que la lluvia ha desteñido. Me acerqué a ver qué decía y me dió un escalofrío... "Viajero soy y seré. Caminos hago y haré; mi vista en el horizonte. No sé dónde llegaré, pero si mi cruz ve usted, siga la ruta en mi nombre."


Eso es Inteligencia Colectiva, pensé. Hacer caminos manteniendo la vista en horizontes de saber infinitos. Dejar cruces; postas que tomará alguien algún día, alguien que seguirá la ruta. En nombre suyo y nuestro también. En nombre de la comunidad que construimos a la distancia.

Empiezo entonces a clavar estacas en el campo abierto. ¿El de la comunicación sigue siendo un campo abierto verdad?